Monteverdi se expande en obras y capacidad
Por Gabriela Ceppi
La experiencia en grandes montajes para la industria del vidrio se remonta a 30 años atrás cuando la firma concretó Cristalerías de Cuyo hoy adquirida por Cattorini, también participaron en el montaje de Rayén Curá, hoy Verallia. Ahora la empresa constructora Monteverdi está terminando la ampliación de la fábrica de Cattorini en San Juan. En ella se producen actualmente 600.000 botellas diarias, para esto se tuvo que reconstruir el horno que no se había parado en los últimos 12 años.
Aldo Monteverdi remarca que los hornos para la fabricación de botellas y envases de vidrio duran en general 8 años y este traspasó sus límites, por eso hubo que reconstruirlo en su totalidad. Para esto la fábrica, que cuenta con 150 trabajadores en cada uno de los 3 turnos diarios, debió parar sus tareas durante un año.
También se reconstruyeron los subsuelos para la sangría y las nuevas máquinas con las que superará en más del doble la capacidad de producción.
Para estas tareas, que se extendieron por un año y están a punto de finalizar, se trasladaron 120 personas, a los que se sumaron algunos contratos en San Juan.
Para la reconstrucción del horno y algunas obras de la firma se utilizaron 10.000 metros cúbicos (m3) de hormigón, 800.000 kilos de acero y quedó con una superficie de 15.000 metros cuadrados (m2).
Cattorini produce el 100% de las botellas de cerveza del país y el 65% de las de vino. Actualmente tiene 5 fábricas en el país y cuenta con 15 hornos trabajando todo el día porque se dividen en tres turnos.
En esta fábrica, que ya está trabajando a pleno, se siguen realizando algunas tareas por parte de Monteverdi. Adrián Monteverdi, a cargo de la obra, confirmó que están realizando tareas menores pero que los hornos ya están funcionando a pleno.
La obra civil que realizó la empresa mendocina costó $50 millones, pero si se calcula la maquinaria que debió instalar la empresa se especula que la inversión se triplica.
?TERCERA GENERACIÓN
Monteverdi es una empresa familiar de capitales mendocinos fundada en 1950 por Aldo Monteverdi. A sus 86 años a Don Aldo se lo puede ver todavía por los pasillos de la empresa, pero quienes verdaderamente están al frente de la misma son sus tres hijos: Aldo, Osvaldo y Adrián. Además se desempeña la tercera generación a través de Valentina (arquitecta) y Germán (ingeniero). Para los trabajos colaboran de manera permanente 6 ingenieros distribuidos en las obras y 7 capataces experimentados que regentean cada una de las tareas. La totalidad de los trabajos que realizan es a través de licitaciones privadas. Según sus propios mentores, desde hace varios años solo participan de procesos privados y no le trabajan al Estado, teniendo en cuenta las condiciones de pago que ofrece este último. Desde obras de arquitectura, ingeniería hasta montajes industriales, entre sus obras se destacan establecimientos vitivinícolas, fábricas de cemento, plásticos, vidrio, industrias petroquímicas, fundiciones, bancos, obras hidráulicas y viales, entre otras.
EN LA RECTA FINAL
Adrián y Valentina Monteverdi repasan una a una las obras terminadas. Pero con una en especial y que está a punto de ser entregada se los ve entusiasmados. Se trata de una de las fábricas de zapatillas de Puma que se construye por estos días en La Rioja.
La gran fábrica producirá los calzados para toda Argentina. Unisol, la licenciataria local de la marca alemana Puma, tiene cuatro fábricas de zapatillas en esa provincia (La Rioja, Chepe, Monogasta, Chilecito) y ahora una de ellas acaba de ampliar su planta. Se trata de las únicas unidades de producción que tiene la empresa porque en general compra sus unidades para abastecer el mercado mundial en China.
Los 2.300 pares de zapatillas diarias que producen convierten a la empresa en el mayor empleador del sector privado en esa provincia. Unisol se instaló hace al menos 15 años cuando aún gozaban de los beneficios impositivos de la promoción industrial que no fueron extendidos pero que generaron las condiciones para que en esa provincia hoy estén en funcionamiento las cuatro fábricas que abastecen a todo el país.
Adrián Monteverdi cuenta que se trata de una nave de 7.000 metros cuadrados de superficie cubierta. Además posee un laboratorio, oficinas, sanitarios y un sector administrativo.
Para la construcción de la misma se utilizaron 25.000 m3s de hormigón, hubo que realizar movimientos de suelo por 300.000 m3 y la superficie cubierta es de 35.000 m2. Además se utilizó 1,5 millones de kilo de acero y 2 millones de kilos de perfilería.
Al menos 24 meses demandó la construcción de la misma y debieron trasladarse a 70 personas de Mendoza para la concreción de las tareas.
Valentina, la arquitecta del proyecto, relata que es más fácil conseguir personal calificado en la provincia y por eso se los traslada a ese lugar debiendo afrontar los gastos para que permanezcan algún tiempo en las provincias donde se ejecutan las obras.
La empresa Unisol tiene dos centros de distribución –en La Rioja y en la ciudad bonaerense de Pilar–, desde donde abastece a sus 54 locales propios, además del resto de las casas de deportes del país. Se calcula que el 80% del negocio es la zapatilla aunque también fabrican remeras, buzos, gorras, bolsos y otros elementos deportivos.
EN CRECIMIENTO
Valentina Monteverdi comentó que la idea de la empresa es convertirse en una de las más competitivas en estructuras metálicas a nivel país. Actualmente están en un proceso de transformación de la empresa que incluye una reforma de la planta porque se trasladarán todas las oficinas adonde estaba el depósito y la planta de construcciones en Castro Barros y Acceso Sur, en Luján de Cuyo.
Actualmente las oficinas estaban emplazadas en Rodríguez Peña y P. de la Reta de Godoy Cruz.
La idea de los propietarios es mudarse a la nueva planta a principios de 2015. En Luján se hacían las estructuras metálicas y los arenados. Cuentan para los trabajos con una nave de 1.500 m2, un puente grúa de 5 toneladas, una grúa torre sobre rieles y un equipo de izaje para el movimiento interno de las piezas de gran tamaño. Además en esa planta poseen punzadoras y sierras automáticas. La capacidad de procesamiento de material es de 70 toneladas mensuales.
“La idea es certificar normas de calidad y un importante proceso para lograr la disminución de accidentes en el trabajo. Para eso se ha emprendido un proceso de capacitación exhaustivo del personal”, cuenta Adrián. Emplean a 200 trabajadores permanentes y demandan mano de obra temporaria para las obras que realizan en otras provincias.
CONTEXTO ACTUAL
Adrián Monteverdi relata cómo afrontan las condiciones económicas y financieras que afectan a la construcción en el país.
“Tenemos obras adjudicadas, como por ejemplo una planta de camiones de Scania en San Juan pero por los vaivenes financieros del país se ha frenado. Los propietarios de origen sueco han decidido esperar la estabilidad financiera del país para el comienzo de los trabajos y el desmbolso de las inversiones necesarias para este proyecto”, cuenta.
En relación a las condiciones que observan en el mercado, Adrián Monteverdi marca que el desabastecimiento de productos y materiales es lo que ha demorado algunos procesos y la finalización de obras en marcha. Esto generado por el cierre de las importaciones, que también trajo aparejado una baja en la calidad de los materiales disponibles.
“Confiábamos en marcas referentes a nivel nacional y hoy han disminuido sus calidades, por lo que hemos tenido que rechazar materiales”, agrega Valentina, para explicar ciertos atrasos en los plazos de obras.
La experiencia en grandes montajes para la industria del vidrio se remonta a 30 años atrás cuando la firma concretó Cristalerías de Cuyo hoy adquirida por Cattorini, también participaron en el montaje de Rayén Curá, hoy Verallia. Ahora la empresa constructora Monteverdi está terminando la ampliación de la fábrica de Cattorini en San Juan. En ella se producen actualmente 600.000 botellas diarias, para esto se tuvo que reconstruir el horno que no se había parado en los últimos 12 años.
Aldo Monteverdi remarca que los hornos para la fabricación de botellas y envases de vidrio duran en general 8 años y este traspasó sus límites, por eso hubo que reconstruirlo en su totalidad. Para esto la fábrica, que cuenta con 150 trabajadores en cada uno de los 3 turnos diarios, debió parar sus tareas durante un año.
También se reconstruyeron los subsuelos para la sangría y las nuevas máquinas con las que superará en más del doble la capacidad de producción.
Para estas tareas, que se extendieron por un año y están a punto de finalizar, se trasladaron 120 personas, a los que se sumaron algunos contratos en San Juan.
Para la reconstrucción del horno y algunas obras de la firma se utilizaron 10.000 metros cúbicos (m3) de hormigón, 800.000 kilos de acero y quedó con una superficie de 15.000 metros cuadrados (m2).
Cattorini produce el 100% de las botellas de cerveza del país y el 65% de las de vino. Actualmente tiene 5 fábricas en el país y cuenta con 15 hornos trabajando todo el día porque se dividen en tres turnos.
En esta fábrica, que ya está trabajando a pleno, se siguen realizando algunas tareas por parte de Monteverdi. Adrián Monteverdi, a cargo de la obra, confirmó que están realizando tareas menores pero que los hornos ya están funcionando a pleno.
La obra civil que realizó la empresa mendocina costó $50 millones, pero si se calcula la maquinaria que debió instalar la empresa se especula que la inversión se triplica.
?TERCERA GENERACIÓN
Monteverdi es una empresa familiar de capitales mendocinos fundada en 1950 por Aldo Monteverdi. A sus 86 años a Don Aldo se lo puede ver todavía por los pasillos de la empresa, pero quienes verdaderamente están al frente de la misma son sus tres hijos: Aldo, Osvaldo y Adrián. Además se desempeña la tercera generación a través de Valentina (arquitecta) y Germán (ingeniero). Para los trabajos colaboran de manera permanente 6 ingenieros distribuidos en las obras y 7 capataces experimentados que regentean cada una de las tareas. La totalidad de los trabajos que realizan es a través de licitaciones privadas. Según sus propios mentores, desde hace varios años solo participan de procesos privados y no le trabajan al Estado, teniendo en cuenta las condiciones de pago que ofrece este último. Desde obras de arquitectura, ingeniería hasta montajes industriales, entre sus obras se destacan establecimientos vitivinícolas, fábricas de cemento, plásticos, vidrio, industrias petroquímicas, fundiciones, bancos, obras hidráulicas y viales, entre otras.
EN LA RECTA FINAL
Adrián y Valentina Monteverdi repasan una a una las obras terminadas. Pero con una en especial y que está a punto de ser entregada se los ve entusiasmados. Se trata de una de las fábricas de zapatillas de Puma que se construye por estos días en La Rioja.
La gran fábrica producirá los calzados para toda Argentina. Unisol, la licenciataria local de la marca alemana Puma, tiene cuatro fábricas de zapatillas en esa provincia (La Rioja, Chepe, Monogasta, Chilecito) y ahora una de ellas acaba de ampliar su planta. Se trata de las únicas unidades de producción que tiene la empresa porque en general compra sus unidades para abastecer el mercado mundial en China.
Los 2.300 pares de zapatillas diarias que producen convierten a la empresa en el mayor empleador del sector privado en esa provincia. Unisol se instaló hace al menos 15 años cuando aún gozaban de los beneficios impositivos de la promoción industrial que no fueron extendidos pero que generaron las condiciones para que en esa provincia hoy estén en funcionamiento las cuatro fábricas que abastecen a todo el país.
Adrián Monteverdi cuenta que se trata de una nave de 7.000 metros cuadrados de superficie cubierta. Además posee un laboratorio, oficinas, sanitarios y un sector administrativo.
Para la construcción de la misma se utilizaron 25.000 m3s de hormigón, hubo que realizar movimientos de suelo por 300.000 m3 y la superficie cubierta es de 35.000 m2. Además se utilizó 1,5 millones de kilo de acero y 2 millones de kilos de perfilería.
Al menos 24 meses demandó la construcción de la misma y debieron trasladarse a 70 personas de Mendoza para la concreción de las tareas.
Valentina, la arquitecta del proyecto, relata que es más fácil conseguir personal calificado en la provincia y por eso se los traslada a ese lugar debiendo afrontar los gastos para que permanezcan algún tiempo en las provincias donde se ejecutan las obras.
La empresa Unisol tiene dos centros de distribución –en La Rioja y en la ciudad bonaerense de Pilar–, desde donde abastece a sus 54 locales propios, además del resto de las casas de deportes del país. Se calcula que el 80% del negocio es la zapatilla aunque también fabrican remeras, buzos, gorras, bolsos y otros elementos deportivos.
EN CRECIMIENTO
Valentina Monteverdi comentó que la idea de la empresa es convertirse en una de las más competitivas en estructuras metálicas a nivel país. Actualmente están en un proceso de transformación de la empresa que incluye una reforma de la planta porque se trasladarán todas las oficinas adonde estaba el depósito y la planta de construcciones en Castro Barros y Acceso Sur, en Luján de Cuyo.
Actualmente las oficinas estaban emplazadas en Rodríguez Peña y P. de la Reta de Godoy Cruz.
La idea de los propietarios es mudarse a la nueva planta a principios de 2015. En Luján se hacían las estructuras metálicas y los arenados. Cuentan para los trabajos con una nave de 1.500 m2, un puente grúa de 5 toneladas, una grúa torre sobre rieles y un equipo de izaje para el movimiento interno de las piezas de gran tamaño. Además en esa planta poseen punzadoras y sierras automáticas. La capacidad de procesamiento de material es de 70 toneladas mensuales.
“La idea es certificar normas de calidad y un importante proceso para lograr la disminución de accidentes en el trabajo. Para eso se ha emprendido un proceso de capacitación exhaustivo del personal”, cuenta Adrián. Emplean a 200 trabajadores permanentes y demandan mano de obra temporaria para las obras que realizan en otras provincias.
CONTEXTO ACTUAL
Adrián Monteverdi relata cómo afrontan las condiciones económicas y financieras que afectan a la construcción en el país.
“Tenemos obras adjudicadas, como por ejemplo una planta de camiones de Scania en San Juan pero por los vaivenes financieros del país se ha frenado. Los propietarios de origen sueco han decidido esperar la estabilidad financiera del país para el comienzo de los trabajos y el desmbolso de las inversiones necesarias para este proyecto”, cuenta.
En relación a las condiciones que observan en el mercado, Adrián Monteverdi marca que el desabastecimiento de productos y materiales es lo que ha demorado algunos procesos y la finalización de obras en marcha. Esto generado por el cierre de las importaciones, que también trajo aparejado una baja en la calidad de los materiales disponibles.
“Confiábamos en marcas referentes a nivel nacional y hoy han disminuido sus calidades, por lo que hemos tenido que rechazar materiales”, agrega Valentina, para explicar ciertos atrasos en los plazos de obras.
Lo más visto